En el marco de esta creación inmersiva dirigida por Luc Petit, participamos en el diseño y la explotación de la iluminación del espectáculo Los Reyes Magos, presentado en las catedrales de Bruselas y Tournai. Concebido como un viaje visual y narrativo, el espectáculo se apoya en una puesta en escena sólida, donde la luz acompaña el relato y guía la mirada a través de las diferentes secuencias. Hemos desarrollado un lenguaje lumínico centrado en la creación de atmósferas, la gestión de los contrastes y el realce de los volúmenes arquitectónicos, en diálogo constante con las particularidades de los espacios patrimoniales. Nuestra intervención requirió una adaptación precisa a cada ubicación, teniendo en cuenta las limitaciones técnicas, las escalas monumentales y la diversidad de puntos de vista, garantizando al mismo tiempo la coherencia y la legibilidad del espectáculo. Aseguramos la explotación de la iluminación en un contexto exigente, prestando especial atención a la precisión, a la fluidez de las transiciones y a la calidad de la ejecución en entornos sensibles.
Un espectáculo monumental, en la encrucijada entre lo real y lo imaginario. Para Alcanzar la luna, la luz se convierte en un elemento central de la narración. Estructura el espacio, acompaña el movimiento y amplifica cada emoción. A gran escala, moldea cuadros visuales potentes manteniendo una precisión esencial al servicio de los artistas. Nuestro trabajo en este proyecto consistió en diseñar un lenguaje lumínico capaz de dialogar con la arquitectura, los volúmenes y la escenografía. Cada ambiente, cada contraste, cada transición ha sido diseñado para sumergir al público y reforzar el impacto del espectáculo. Entre la potencia visual y la finura de ejecución, la luz participa plenamente en la experiencia: guía la mirada, marca el ritmo del relato y contribuye a crear momentos suspendidos. Un proyecto donde la técnica se desvanece en favor de la emoción, para dar al público la sensación de acercarse a lo imposible.
En el marco de la inauguración del centro comercial Les Bastions en Tournai, participamos en el diseño y la operación de iluminación del espectáculo ideado por Luc Petit para la agencia VO Event. Desplegado ante varios miles de espectadores, el evento combinó actuaciones coreográficas, saltos de gran altura, malabares y efectos pirotécnicos en una escenografía a gran escala. Desarrollamos un enfoque de iluminación destinado a estructurar el espacio, acompañar la narrativa y reforzar el impacto visual de las diferentes secuencias, garantizando al mismo tiempo una legibilidad óptima en un entorno exterior complejo. Nuestra intervención se integró en estrecha colaboración con los equipos artísticos y técnicos (FX, pirotecnia, escenario), lo que implicó una sincronización precisa y una adaptación constante a las limitaciones en vivo. Aseguramos la operación del sistema de iluminación en condiciones de evento exigentes, con un alto nivel de reactividad, precisión y fiabilidad.
En el marco de este excepcional evento privado internacional ideado por Luc Petit, participamos en el diseño y la operación de iluminación de una de las dos noches que tuvieron lugar en lugares emblemáticos de Florencia. La primera noche se celebró en el Salone dei Cinquecento del Palazzo Vecchio, en torno a una cena inmersiva diseñada en colaboración con Charles Kaisin, que integró actuaciones y dispositivos visuales en un entorno patrimonial de gran envergadura. La segunda noche tuvo lugar en el Teatro della Pergola, con un dispositivo escénico que combinó proyección de mapping, actuaciones aéreas, efectos prácticos e intervenciones visuales, en un enfoque multidisciplinar llevado a cabo por equipos internacionales. Desarrollamos una escritura de luz adaptada a contextos muy contrastados, trabajando la valorización arquitectónica, la legibilidad de las actuaciones y la integración coherente con los medios y efectos. Nuestra intervención se enmarcó en un ecosistema técnico complejo, que requirió una estrecha coordinación y una sincronización precisa con los diferentes departamentos artísticos y técnicos. Aseguramos la operación de iluminación en un contexto de evento de alta exigencia, con una atención particular a la precisión, la coherencia visual y la calidad de ejecución.
La Gran Campana ya no suena. Qué drama para el Campanero, cuya misión es anunciar la llegada de la Navidad. Debe encontrar una solución cuanto antes para salvar la Navidad. La aventura le lleva, acompañado del Campanero, al encuentro de personajes atípicos y misteriosos que le sumergen en una rocambolesca aventura en busca del sonido de la Campana de Navidad. Entre cajas de música, autómatas y carrillones, Luc PETIT y Michel TEHEUX llevan a los espectadores a una espiral audiovisual feérica llena de poesía. Magia, ilusiones, humor y danza, todo ello puesto en escena con brillantez para deleitar la vista y el oído. Una odisea llena de esperanza que sumerge al público en la inocencia de la infancia, guiada por los gráciles repiqueteos de las percusiones celestiales de Navidad.
Primera colaboración para la creación y la programación de iluminación
Para esta primera aventura creativa junto a Luc Petit, tuve la suerte de dar forma al universo luminoso que acompaña a Los Campaneros de Navidad. Desde los primeros intercambios, se trató de encontrar la emoción justa, el color que narra, el destello que subraya un gesto o la sombra que deja espacio al misterio. Mi trabajo se construyó como una exploración: ¿cómo hacer vibrar la luz al ritmo de la música? ¿Cómo envolver a los artistas en un aura cálida, festiva o feérica según los cuadros? Cada escena se concibió como una pequeña historia en sí misma, un fragmento de magia que revelar con delicadeza. La programación de iluminación se realizó con ese mismo espíritu de sensibilidad y precisión. Cue tras cue, busqué crear una respiración visual, transiciones que no se notan pero se sienten, acentos de luz que acompañan las emociones sin imponerlas jamás. Trabajar con los equipos artísticos y técnicos permitió tejer un verdadero diálogo entre las intenciones del director de escena, la energía de los intérpretes y la poesía que puede ofrecer la luz. Esta colaboración me brindó un espacio en el que la creatividad podía expresarse plenamente, al servicio del asombro propio de los universos de Luc Petit. Esta primera experiencia común marca para mí el inicio de un camino artístico compartido, nutrido de inspiración, escucha y un deseo común: hacer nacer la magia.
En el marco de la gira Noël des Cathédrales, hemos participado en el diseño y la explotación de iluminación de esta creación dirigida por Luc Petit, basada en un texto original de Michel Teheux. Desplegado en lugares patrimoniales de excepción, el espectáculo se inscribe en un enfoque inmersivo donde la luz dialoga con la arquitectura, revelando los volúmenes, los materiales y las perspectivas propias de cada catedral. Hemos desarrollado un lenguaje lumínico centrado en la creación de atmósferas, la puesta en valor de la edificación y el acompañamiento sensible de la narración, en un equilibrio entre sobriedad, precisión e impacto visual. Nuestra intervención requirió una adaptación minuciosa a cada lugar, teniendo en cuenta las limitaciones técnicas, las escalas monumentales y las especificidades arquitectónicas, asegurando al mismo tiempo la coherencia y la legibilidad de un sitio a otro. Hemos asegurado la explotación de iluminación durante toda la gira, con un alto nivel de exigencia en cuanto a precisión, reproductibilidad y respeto por los entornos.
Puesto: Diseñador y operador de iluminación Director artístico y puesta en escena: Luc PETIT Textos: Michel TEHEUX Producción: Nocturnales ASBL
Esta transposición coreográfica de la obra de Beethoven no tiene otra idea, otro objetivo ni otro argumento que la música que la sustenta, la nutre y es su única razón de ser. La danza, aquí, no hace más que seguir el lento camino del compositor que va de la angustia a la alegría, de las tinieblas hacia la claridad. No se trata de un ballet, en el sentido generalmente adoptado del término, superpuesto a una partitura que es una de las cumbres de la música, sino de una participación humana profunda en una obra que pertenece a la humanidad entera y que aquí no solo es interpretada y cantada, sino bailada, tal como lo era la tragedia griega o todas las manifestaciones religiosas primitivas y colectivas.
Maurice Béjart
Una obra monumental, impulsada por una energía colectiva fuera de lo común. Con la IX Sinfonía de Maurice Béjart, el escenario se convierte en un espacio total donde música, danza y luz se encuentran en una intensidad poco común. Esta pieza emblemática, impulsada por la potencia de Beethoven, impone una exigencia técnica y artística a la altura de su ambición. Reuniendo a más de 200 artistas en escena —bailarines, coristas y músicos—, el espectáculo se inscribe en una dimensión espectacular donde cada elemento debe estar perfectamente controlado. En esta producción, desempeñamos el papel de responsable técnico de iluminación. Un puesto clave en el corazón del dispositivo, garante de la implementación, la precisión y la fiabilidad de todo el sistema. Nuestro trabajo consistía en coordinar a los equipos, asegurar la instalación y la explotación, y velar por la perfecta restitución de la creación de iluminación en todas las condiciones. La anticipación, el rigor y la reactividad eran esenciales para acompañar una obra tan densa, donde cada detalle cuenta. En un espectáculo de esta envergadura, la técnica se vuelve invisible cuando se domina. En esta exigencia reside el éxito: permitir que el escenario se exprese plenamente, sin restricciones, al servicio de los artistas y del público.
Coreografía: Maurice Béjart Textos: Friedrich Nietzsche, Friedrich von Schiller Música: Ludwig Van Beethoven, Citypercussion Escenografía, iluminación y vestuario originales: Joëlle Roustand, Roger Bernard Realización de iluminación: Dominique Roman Realización de vestuario: Henri Davila Responsable técnico: François Vandermeeren